martes, 22 de noviembre de 2016

La muerte muy solita se sentía,
Y vino a la tierra por compañía

Quien diría que tan rápido encontraría
A un joven que sus pasos seguiría

Pablo se llamaba
La muerte ya lo esperaba

El, ocupado no lo noto,
Y la calaca se lo llevó

El gritaba desesperado
¡dejame volver al trabajo!

A la muerte no le importo
Y sin un trabajador el mundo se quedo.

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